CLAUSTRUM En cuanto a la dimensión epistemológica, resulta de la elaboración que hace Meltzer de la obra de Bion, y se refiere a cómo la mente se dirige a la búsqueda de significación para sus experiencias emocionales, en un proceso de crearse a sí misma, en un continuo intercambio mundo interno-mundo externo, marcado por la tolerancia al dolor mental. Dicho intercambio, utilizando la IP consiste, por un lado, en tomar prestadas las formas del mundo externo con las que se construye la geografía del mundo interno y por otro lado, de externalizar el significado con el que se inviste lo que nos rodea. Tener en cuenta esta dimensión, así como la estética, nos completa la comprensión de cómo se construye el mundo interno, así como el sentido con que se inviste el mundo externo. El libro, pues, incluirá esos dos ámbitos: primero el de la construcción y descripción de la geografía de la fantasía o lugar donde habita la mente, donde se siente que tiene efecto la experiencia emocional individual. De estos posibles lugares interesa especialmente el interior del objeto interno materno al que se recurre por IP ante experiencias de intolerancia al dolor mental. Este espacio se vive poseyendo varios compartimentos, con sus diferentes leyes, valores, habitantes y características. Tales compartimentos son descritos detenidamente en la obra. Habitar en cualquiera de ellos da lugar a la experiencia claustrofóbica, que en la clínica encontraremos en las diversas patologías caracteriales y en cuadros de pseudomadurez, perversiones y psicosis. Meltzer muestra que en el claustrum no hay transferencia, sino una exteriorización de las formas de adaptación al mundo claustrofóbico, por lo que estos pacientes requieren un manejo técnico especial. Esto ha de interesar especialmente a los terapeutas implicados en la práctica psicoanalítica. El otro ámbito tratado en el libro es el del mundo externo, es decir, de las repercusiones en la sociedad del mundo resultante impregnado con los valores de la experiencia claustrofóbica. Este ámbito interesará y aumentará la comprensión de padres, educadores e interesados en la vida comunitaria, para el trabajo tanto con adolescentes como con cualquier otro grupo u organización. El libro, en fin, es consecuencia de una dilatada experiencia clínica basada en una rigurosa aplicación del método psicoanalítico, y también, y sobre todo, refleja la creatividad de un autor enormemente prolífico y original en su pensamiento, con esa cualidad de los grandes creadores que impresiona y resulta tan sugerente promoviendo en el lector nuevas comprensiones y puntos de vista para pensar los fenómenos clínicos y sociales. En este sentido, al presentar su experiencia de la forma en que lo hace, estimula una curiosidad sana para que cada uno pueda desarrollar sus propias ideas. Esto está en consonancia con el interés de Meltzer, por promover el desarrollo individual y su desacuerdo, bien fundamentado en este libro, con las escuelas psicoanalíticas e intrusiones políticas o grupales en tal desarrollo. Atrás |