Donald Meltzer
OBITUARY
International Journal of Psychoanalysis 2005,86:175-178
Donald Meltzer (1922-2004)
Donald Meltzer murió el día 13 de agosto de 2004. Su fallecimiento priva al psicoanálisis de un pensador creativo, un maestro inspirado y un escrito prolífico cuyo trabajo pionero durante los últimos cincuenta años influenció a toda una generación de colegas, psicoterapeutas y trabajadores en la salud mental en todo el mundo. Hizo una destacada contribución para comprender la mente del niño, el desarrollo emocional en las relaciones de objeto y en el tratamiento psicoanalítico de las perversiones, en los estados narcisistas y en el autismo. La amplitud y la profundidad del trabajo de Meltzer, su don particular para analizar los estratos más profundos de la mente y su sensibilidad para con los modos más primitivos de funcionamiento hicieron de él un supervisor muy solicitado por los estudiantes de psicoanálisis de todo el mundo.
Nació en New Jersey (USA) en 1922; fue el menor de tres hermanos y creció en un hogar judío, un entorno estable y cariñoso que le dio el equipo necesario para proseguir sus estudios médicos y su temprano interés por el psicoanálisis. Durante su formación médica en la Universidad de Yale y en el Albert Einstein College de Medicina en Nueva York eligió participar en el equipo de Loretta Bender en el Bellevue Hospital donde se trabajaba en forma pionera con niños psicóticos y allí oyó hablar por primera vez, de Melanie Klein. Después de haber completado su formación psiquiátrica en St. Louis, Missouri, habiéndose analizado por primera vez decidió dedicarse a la psiquiatría infantil y de alguna manera encontró su camino a Londres para analizarse con M.Klein. Se enroló en la US Air Force, trabajando como psiquiatra infantil con las familias del personal militar y en 1954, luego de dos años de servicio obligatorio, pidió traslado a Londres y comenzó su análisis con Melanie Klein y su formación analítica en la British Psychoanalytical Society, finalizando poco después con su compromiso con los militares. Supervisó sus pacientes adultos, durante su formación, con Hanna Segal y Herbert Rosenfeld y más tarde sus casos de niños con Betty Joseph, Esther Bick y nuevamente Hanna Segal. Años más tarde reconoció especialmente la influencia de Esther Bick, Roger Money-Kyrle y Wilfred Bion, cuyo trabajo desarrollaría.
Las contribuciones escritas de Meltzer comenzaron en 1955. Desde entonces y particularmente a partir de 1963 su escritura fue innovadora y prolífica, con más de diez libros y 50 artículos, que cubrieron un amplio campo de intereses. A finales de la década de los cincuenta la escuela británica de las relaciones objetales descubrió el potencial de la “identificación proyectiva” como una herramienta útil para comprender las relaciones de objeto tempranas en el desarrollo infantil, los estados psicóticos, los estados sexuales de la mente y las organizaciones defensivas, produciendo un enriquecimiento de la literatura del grupo kleiniano al que Meltzer contribuyó activamente. Fue en 1965 con su artículo “La relación de la masturbación anal con la identificación proyectiva” , junto con su primer libro, El proceso psicoanalítico publicado en 1967, que Meltzer abrió un nuevo panorama para comprender la identificación proyectiva en objetos internos y para la observación del desarrollo del proceso analítico siguiendo un modelo natural que permite la observación de una vida mental en crecimiento (o dos como agregó más tarde) en el consultorio a través del desarrollo de la interacción transferencia-contratransferencia.
En Estados sexuales de la mente (1973) propuso una revisión estructural de la teoría del desarrollo psicosexual, perversiones y adicciones, con énfasis en la cualidad introyectiva de la sexualidad adulta, en particular en los estados adolescentes de la mente. Capítulos como “Tiranía”, “La realidad psíquica de los bebés no-nacidos” y “Sobre la pornografía” aparecieron como aplicaciones de sus hallazgos teóricos.
En 1975 apareció su libro Exploración del autismo, resultado del esfuerzo cooperativo con cinco supervisados, libro que trata del fascinante descubrimiento de los fenómenos clínicos en los estados autistas y postautistas tales como el desmantelamiento, las perturbaciones de las dimensiones temporal y espacial, la desmentalización y la identificación adhesiva.
Vida Onírica Una revisión de la teoría y de la técnica psicoanalítica (1984), nos ofrece una revisión de la teoría de los sueños como pensamientos inconscientes en los que se genera el significado. Se explora la importante diferenciación entre signos, símbolos y la expresión de mentiras a través de pseudo símbolos y la práctica de la investigación de los sueños es investigada cuidadosamente.
En Metapsicología Ampliada: Aplicaciones clínicas de las ideas de Bion (1986) Meltzer considera la importancia del desarrollo de los estados emocionales y agrega congruencia clínica a muchos aspectos de la teoría de Bion; en particular a la interrelación entre “continente y contenido”, al concepto de “vértice”, al de “transformación en alucinosis” y al de “turbulencia”. Sus ideas sobre el Claustrum, que desplegó ampliamente en su último libro (1992) y que incubó a partir de su artículo sobre la masturbación anal, trajeron nuevos aires en estos temas.
En La Aprehensión de la Belleza (1988), Meltzer introdujo “el conflicto estético” como un fenómeno temprano en la relación del bebé con el mundo externo en el que la experiencia de la relación naciente con la madre estimula tanto el deseo de conocerla como la frustración creada por el misterio de aquellos aspectos desconocidos del objeto. Este libro, escrito en cooperación con Meg Harris Willams, refleja también su creciente interés en la literatura, el proceso de la escritura y la creatividad, un tema del que había escrito veinticinco años antes en un libro llamado Painting and the Inner World (1963), libro en forma de diálogo con el autor y crítico de arte Adrian Stokes.
El Claustrum: Una investigación acerca de los fenómenos claustrofóbicos (1992) reconsidera el concepto de identificación proyectiva en términos de la elección del objeto en el que se proyecta más que en términos de la cantidad o cualidad de los mecanismos proyectivos. En un amplio examen fenomenológico de la identificación intrusiva (como prefiere llamarla), Meltzer sugiere que este objeto es en la fantasía inconsciente el cuerpo de la madre (como estableció Melanie Klein) y las partes del self que se alojan en él, en los diferentes compartimentos del cuerpo de la madre interna, determinarán los trastornos identificatorios, que informará acerca de la cualidad y grado de patología presente. Los diversos aspectos técnicos referidos a estas dificultades en pacientes narcisistas son discutidos, con un énfasis especial en los pacientes adolescentes.
Deberíamos mencionar aquí, merecidamente, tres volúmenes publicados: en 1975: El Desarrollo Kleiniano, libro que nació de una serie de clases sobre Freud, Klein y Bion en la Tavistock Clinic, donde Meltzer influyó considerablemente en el desarrollo de la profesión de psicoterapeuta infantil; en 1976 publicó Familia y Comunidad: Modelo Harris-Meltzer encargado por las Naciones Unidas en colaboración con quien en esa época era su esposa, la psicoanalista Martha Harris, quien fue por muchos años la directora del Training for Child Psychoterapists en la Tavistock Clinic. En 1994, su Collected Papers, formado por treinta y cuatro artículos, quince de los cuáles no habían sido previamente publicados, aparecieron en Sincerity and OtherWorks: Collected Papers of Donald Meltzer.
Meltzer veía al psicoanálisis como una forma de arte y esencialmente como un proceso en el que la pasión, el compromiso personal y la consideración por los pacientes eran los componentes principales del “equipamiento” requerido para alimentar el crecimiento de los mismos. Creía que la integración a través de la adquisición de conocimientos que habían sido rechazados, o de partes del self, construían las condiciones para la creación de objetos nuevos en el mundo interno, y que la mente tiene una habilidad intrínseca para hacerlo en la íntima privacidad de la interacción de la transferencia-contratransferencia en el contexto del encuadre psicoanalítico. Su interés por la clínica lo llevó a desarrollar su práctica en Londres primero y luego, en los comienzos de los setenta, en Oxford. Desde los sesenta enseñó regularmente en la Tavistock Clinic en Londres y durante algunos años en la British Psychoanalytical Society , mereciendo la reputación de ser un maestro altamente estimulante; su amor por el psicoanálisis y la profunda devoción por sus raíces kleinianas fueron siempre muy apreciadas. Luego de su calificación como analista, fue miembro de la Sociedad y más tarde analista didáctico hasta 1985 año en que diferencias ideológicas con el establishment psicoanalítico llevaron a su retirada. Con cierta tristeza y preocupación se puede registrar el hecho que desde esta fecha el trabajo de Meltzer no formó parte de la enseñanza de la British Society y que muchas generaciones de analistas británicos completaron su formación sin conocer sus contribuciones innovadoras. Un conjunto de razones pueden dar cuenta de este desafortunado evento. Por un lado está la estructura política de la institución que fue incapaz de contener una personalidad cuya creatividad amplió los límites del pensamiento psicoanalítico y se temió que su personalidad fuera más perturbadora que admirable su trabajo. Meltzer, por otra parte, no fue en realidad nunca un hombre de instituciones: sentía que la política dentro del grupo kleiniano y su relación con la estructura jerárquica de la Sociedad creaba un clima que apartaba a los miembros de los esfuerzos creativos del psicoanálisis y en particular de su enseñanza. Y del apego emocional al grupo kleiniano que tan bien lo había recibido en los cincuenta, pasó a la desilusión con respecto a su política. Como dijo una vez con esa manera suya, cariñosa y triste: “...Actualmente he perdido interés en cualquier clase de política. No puedo honestamente llamarme socialista, soy un ex socialista. Soy una persona insociable”. Creía con fuerza que mezclar política y psicoanálisis empobrecía el desarrollo del método y de sus practicantes, sin embargo sentía que algo debía ser dicho para salvaguardar la función de las sociedades. Los argumentos que siguieron a la destitución de Meltzer como analista didáctico, carentes de una explicación o discusión razonable crearon una atmósfera de “lucha familiar” haciendo peligrar resultados más saludables y contenedores. Meltzer mostró su descontento no pagando su cuota anual y mostrando una fuerte determinación en no basar su compromiso en la obediencia, esperando genuinamente que se creara un clima de opiniones en el que fuera posible una discusión democrática. Pero esta determinación, por el contrario, alentó la clase de antagonismo que sólo el estudio de la dinámica grupal y de la conducta institucional pueden explicar. Y así es como terminó su pertenencia a la British Psychoanalytical Society.
Desde los sesenta Donald Meltzer comenzó a trabajar en el extranjero con cierta frecuencia, dando conferencias, enseñando y supervisando. Y es principalmente fuera que su trabajo recibe la valoración que merece. Durante casi cuarenta años sus viajes lo llevaron a diferentes ciudades en Italia, dónde impulsó el desarrollo de una escuela importante de psicoterapeutas de niños, y también a Francia, Alemania, Noruega, España, Estocolmo, Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y USA.
En todos estos lugares, grupos de colegas agradecidos pudieron aprovechar su calidez, generosidad, su agudeza clínica única, y su sensibilidad para los procesos inconscientes, su integridad y su auténtica capacidad para cuidar a sus pacientes y estudiantes.
En un nivel más personal se interesó vivamente tanto en la crianza de animales, caballos en particular, abejas, como en la horticultura. Meltzer, padre de tres niños, siempre se interesó por el desarrollo misterioso de las “capacidades parentales” en la crianza de los niños y en el psicoanálisis, tema sobre el que escribió extensamente. Y fueron precisamente esas capacidades personales las que le fueron reconocidas por aquello que aprendieron con él personalmente.
Donald Meltzer, además de su propio trabajo, deja un legado muy rico en las vidas de los que se acercaron a él y en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo como un analista talentoso, un supervisor sensible, un maestro inspirador, un colega fiable y un amigo afectuoso y uno de los más originales psicoanalistas de su generación.
6 de diciembre de 2004
International Journal of Psychoanalysis 2005, 86: 175-178
Dr. Alberto Hahn
18A Hampstead High Street, London NW31PX, Reino Unido
e-mail: albertohahn1@aol.com
El título original es “A psychoanalytic model of the child-in-the-family-in-the-community” (1976), publicado en Sincerity and other works, edited by A. Hahn, Karnac Books, London, 1994, 387-454.
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