Glosario de términos

– Función reguladora del padre:

Meltzer se refiere a este mito en el caso Casimirio, del libro Clínica Psicoanalítica con Niños y Adultos, de D. Meltzer y el GPB, Ed. Spatia, 1995, pág. 10:

El mito de Hércules en los establos de Augia. Trabajo de Hércules. Limpiar los establos de Augías. El nuevo trabajo encargado al hijo de Zeus fue de lo más desafiante, pero aparentemente libre de riesgo, ya que Hércules debía limpiar en un solo día los establos del rey Augías,. Este rey había recibido de parte de su padre una enorme cantidad de ganado que fue reunido en un recinto sin posibilidad de salir y sin recibir ningún tipo de limpieza, por lo que el estiércol se fue amontonando en cantidades momumentales y había generado todo tipo de gérmenes que habían invadido toda la península, desatando grandes pestes. Hércules tuvo que enfrentar tan vergonzosa tarea y lo hizo sin preocuparse. Se presentó ante Augías y el rey creyó tan absurdo su pretensión de realizar la tarea en un solo día que ofreció trescientos bueyes si lo conseguía. El héroe acepto y Fileo, hijo del rey, fue con Hércules para ser testigo de lo que ocurriera. Hércules se dirigió al establo y se puso a trabajar de inmediato, con toda su fuerza hizo un gran boquete en una de las paredes del recinto. Cuando éste estuvo listo, no perdió tiempo y fue trazando un surco en el suelo desde el boquete recién creado en una dirección que Fileo no terminaba de comprender, pero su sorpresa no tuvo límites cuando comprendió lo que Hércules pretendía hacer. Ese surco estaba dirigido hacia la conjunción de los ríos Alfeo y Peneo, ubicados a una altura superior a la del establo, con lo cual se lograría que las aguas de estos dos ríos fueran desviadas y atravesaran el lugar para limpiar así toda la suciedad allí reunida con el paso de los años. Cuando Hércules terminó el surco, solo tuvo que mover la última roca… Las aguas de los dos ríos cayeron con toda su fuerza y removieron toda la espantosa inmundicia hasta dejar el establo perfectamente limpio.